19 de junio de 2019
El mercado de oficinas, logístico y retail es el que ofrece mayor rentabilidad, sobre todo, en Barcelona.
El mercado inmobiliario catalán parece haber superado la crisis política que le castigó con dureza en 2017, ya que sobre todo la ciudad de Barcelona continúa siendo una de las localidades más atractivas para el inversor extranjero. No tanto en el mercado residencial, sino que la oferta se ha diversificado hacia otros productos que le permiten obtener una mayor rentabilidad.
Durante 2018, se invirtieron 995 millones de euros, un 12% menos que en el ejercicio anterior (1.132 millones de euros). Pero lo más significativo es que se desplomó la inversión nacional en un 85% (363 millones de euros en 2018 frente a los 859 millones de euros en 2017) que se compensó con el notable aumento de la inversión extranjera en un 137%.
Pese a que el inversor nacional sigue preocupado por el ruido político, el extranjero en cambio ve una gran oportunidad de negocio a corto y largo plazo y en el primer trimestre de 2019 ha alcanzado los 130 millones de euros, un 33% más que en el mismo período del año anterior.
