Espai Natura es un edificio sostenible con Calificación Energética A y 4 Hojas Verdes, situado en Sant Cugat (Barcelona).
La
construcción sostenible es una de las máximas del sector en la actualidad. El cambio de tendencia social es también una obligatoriedad normativa, tras el acuerdo de los estados miembros de la Unión Europea que deben cooperar en crear edificios eficientes, para reducir la emisión de gases a la atmósfera, desde este año 2019. Pero no sólo es una acuerdo político, sino que existe una
conexión entre salud y viviendas sostenibles.
Como ejemplo,
Espai Natura, un edificio ecológico ubicado en Sant Cugat, a tan sólo 15 kilómetros de Barcelona. La clave radica en el uso de
materiales naturales y en primar el bienestar de sus inquilinos, para mejorar su estado de salud. Pero ¿cómo lo consigue?
Calificación energética A
Esta propiedad residencial ha obtenido la certificación energética A y
4 Hojas Verdes (de cinco posibles) que otorga el
Green Building Council. Su estructura es de hormigón y sus 16 viviendas aprovechan la
orientación solar y recuperan una tradición constructiva: la creación de
galerías intermedias entre fachada e interior, para potenciar el ahorro energético.
Estas galerías transparentes también actúan como cojines climáticos, fortalecido por los
cerramientos utilizados, de madera de castaño y vidrio, que tienen una gran
capacidad aislante. Así se consigue una
triple capa formada por la fachada, más la galería intermedia y unos módulos estructurales de hormigón que acaban en un voladizo que actúa de parasol.
De este modo, permite la producción de calor en invierno y protege del calor en verano, al dejar la galería abierta para favorecer su ventilación. Con esto, no es necesario el uso del aire acondicionado, ya que
se optimizan los niveles térmicos. Además de un importante ahorro energético, gracias a su firme apuesta por la luz natural, también mejora la calidad del aire y se minimizan los campos eléctricos y magnéticos, así como la toxicidad de las pinturas.
La construcción se completa con un balcón corrido sujeto por unos tensores que cuelgan desde la cubierta; además, todos los materiales empleados en este proyecto son de proximidad. Incluso la zona ajardinada cuenta con
especies autóctonas, cuyo sistema de regadío es a partir del agua pluvial. Una vivienda cuyo precio por metro cuadrado es de 1.430 euros.